miércoles, 1 de febrero de 2017

Reflexiona cada día

“Ví un cielo nuevo y una tierra nueva” (Ap 21,1)
1 febrero, 2017 por Mater Dei.

¡Qué poco se habla del Cielo en nuestras iglesias! Es cierto que hay que denunciar la injusticia, el problema del paro, el drama del hambre, la desigualdad de ricos y pobres… pero, como no avivemos la virtud de la Esperanza, todas esas denuncias quedarán en nada. Un conocido intelectual español del XIX anunció el futuro de la Iglesia, si ésta sólo se dedicaba a promover obras sociales… al hombre no le quedaría esperanza.

Cuando alguien acusó al Señor de olvidarse de los pobres, les dijo que éstos siempre existirían en el mundo. Vuelvo a repetir, no se trata de desdeñar todo ese trabajo que, a lo largo de los siglos, la Iglesia ha ido desarrollando a través de misioneros, obras de caridad, etc. Se trata, precisamente, de darle el valor teologal que le corresponde. Sólo desde la auténtica caridad cristiana, podremos ordenar esas acciones hacia su último fin: la esperanza de un cielo nuevo y una tierra nueva, donde ya no habrán lágrimas, ni sufrimientos… sólo la contemplación de la gloria de Dios para nuestra eterna felicidad.

El consuelo cristiano está más allá de cualquier utopía humana. Su fuente está en Cristo, muerto y resucitado, que ha alcanzado para cada uno de nosotros la esperanza indiscutible de una dicha sin fin… Como dirá, una vez más, san Juan en el Apocalipsis: “Estas son palabras ciertas y verdaderas”.