jueves, 30 de noviembre de 2017

Reflexiona cada día

Maestro, ¿no te importa que nos hundamos? (Mc 4,35ss)
30 noviembre, 2017 por Mater Dei.

Aquel día, al atardecer, los apóstoles, una vez más, se dispusieron a atravesar el lago para llegar a la otra orilla. Nadie sospechaba que una espectacular tormenta iba a sorprenderles lejos de la orilla y bien entrados en alta mar. A pesar de la agitación, de las voces de los marineros, de los tumbos que daba la barca entre las olas encrespadas, del afán por mantenerse a flote, de los trabajos por achicar el agua de la barca, el Señor lograba dormir, allá, en la popa del barco, recostado serenamente sobre una especie de almohadón.
El enfado de los apóstoles debió ser mayúsculo, más que por el aprieto de la situación por ver que el Maestro seguía dormido y, aparentemente, sin preocuparse lo más mínimo por las dificultades de los apóstoles y por el peligro de naufragar. Sólo cuando el susto y el enfado se hicieron insoportables, los apóstoles despertaron al Maestro reprochándole su inacción y su desinterés. Le habían visto hacer tantos milagros, en situaciones aparentemente menos urgentes, que no podían entender cómo a ellos, a los suyos, no les sacaba de aquel apuro. Debió desconcertarles la calma y la serena autoridad con que el Señor increpó a los vientos e hizo calmar las aguas. Y debió desconcertarles aún más el reproche que salió de sus labios: ¡hombres de poca fe! ¿por qué tenéis miedo?

El Señor no reprochó a aquellos expertos marineros sus enfados o su torpe pericia para salvarse de aquella tormenta. Tampoco les ahorró los trabajos y fatigas con los que intentaban salvar la barca del naufragio. Sólo cuándo los apóstoles dejaron de confiar sólo en sus propias fuerzas y recursos el Señor pudo hacer un milagro portentoso. No fue el sueño y la inacción del Señor lo que les condujo a una situación límite; fueron los apóstoles los que, fiados de sí mismos, llegaron ellos solos a una situación límite, en la que no les quedó más remedio que rendirse y doblegar su autosuficiencia ante la omnipotencia de Dios. Cuándo comprenderemos que es nuestra orgullosa autosuficiencia y nuestra ceguera para ver al Señor dentro de nuestra barca lo que retrasa y dificulta el poder y la acción de Dios.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Reflexiona cada día

El Adviento
29 noviembre, 2017 por Mater Dei.

Preparar la llegada de Cristo al mundo necesita de un tiempo necesario para predisponer nuestro interior a semejante misterio. El adviento viene revestido de esperanza, además de una cierta actitud de tensión espiritual: el color morado con el que el sacerdote se reviste en la celebración de la Eucaristía, es signo de penitencia, austeridad y discreción… Son los mismos instrumentos que utilizó Dios para hacerse carne. Lo que denominamos el anonadamiento divino, no es otra cosa sino la contemplación del misterio de Dios, que deja de ser tal, para que tú y yo podamos experimentar en nuestra propia carne la gloria de Aquel que se ha hecho de nuestra misma condición.

El adviento es ir también de la mano de María. La Virgen, durante este tiempo, lleva en su seno a Aquel que resuelve el misterio de Dios y mi propio misterio. Ella, con sencillez, me invita a descomplicar mi existencia para responder a la llamada de Dios sin miedo, sino con la esperanza puesta en el milagro de Belén: todo el poder de Dios hecho niño, asequible a mi entendimiento y a mi voluntad.

martes, 28 de noviembre de 2017

viernes, 24 de noviembre de 2017

Reflexiona cada día

*Doce canastos llenos.*
24 noviembre, 2017 por Mater Dei.

A juzgar por los trozos de pan que sobraron, el milagro de la multiplicación de los cinco panes de cebada y los dos peces debió ser, ciertamente, espectacular. Los cuatro evangelistas coinciden en señalar con asombro que fueron doce los cestos que se llenaron con el pan sobrante, después de haber saciado a más de cinco mil personas. Debieron ser grandes, muy grandes, aquellos canastos que el Señor llenó de pan. Es de suponer que serían de urdimbre tosca, de material rudo y basto, quizá incluso deteriorados por el uso que a diario les daban sus dueños. Habrían servido para transportar la carga y los enseres de aquella gente que, por escuchar al Maestro, habían hecho más de una jornada de viaje. No importa cómo fueran. Importa que estaban vacíos y, por eso, disponibles para el milagro. Si hubieran estado llenos de otras cosas no hubieran servido para acoger la acción y el poder de Dios. Quizá por eso fueron esos canastos, y no otros, los que eligió el Señor para hacer en ellos un signo portentoso y espectacular.

¿Crees que al Señor le importó la rudeza de aquellos cestos? ¿Crees que se fijó en su pobre y destartalada forma? Pues si no lo hizo ni siquiera con aquellos canastos, ¿por qué te empeñas en creer que tus defectos de carácter, tus limitaciones, tus miserias, son obstáculos para la acción de Dios? Basta que te pongas ante El vacío, disponible para el milagro, aunque no te consideres digno de ello. ¿Crees que el Señor no puede llenarte de pan con una abundancia insospechada y saciar contigo a más de cinco mil hombres? Tu no te canses de darle una y otra vez tu canasto vacío y verás cómo El nunca se cansará de multiplicar en ti tus cinco panes y tus dos peces.

martes, 21 de noviembre de 2017

Reflexiona cada día

La voluntad de Dios
 21 noviembre, 2017 por Mater Dei.

Si aprendiéramos a centrar nuestra vida espiritual en el único deseo de hacer la voluntad de Dios, y no la nuestra, habría más santos en la Iglesia. El mayor y único deseo de Cristo, el centro de su vida, su mayor aspiración, el sentido de todo, fue siempre cumplir la voluntad de su Padre. Una forma sencilla y asequible  de hacer la voluntad de Dios, sin salir de tu día a día, es el cumplimiento de los deberes propios de tu estado, de tu profesión, de tu vida cristiana y de tu relación con Dios. Lo que Dios quiere de ti te lo hace ver y te lo pide en el lugar y circunstancias en las que te ha puesto, con esas personas concretas y no otras, en esas responsabilidades que debes desempeñar por trabajo, vocación o estado de vida. También es cierta y segura la voluntad de Dios en lo que te sobreviene sin esperarlo ni imaginarlo: un fracaso, una enfermedad, un inoportuno atasco, un esguince de tobillo o el premio de una lotería. Son esos “pequeños milagros” que a veces nos sorprenden como guiños de Dios, esas carambolas de la providencia de las que alcanzamos a conocer sólo la superficie, sin atisbar toda la misteriosa profundidad de bienes y de gracia que conllevan.

Dios te habla con voz firme y segura cuando las circunstancias te sobrepasan y no está en tu mano gobernarlas ni entenderlas. Por eso, lo absurdo, lo inútil, lo que no entiendes, es de una extraordinaria fecundidad espiritual, si sabes vivirlo abandonado en la aceptación oscura y difícil de una voluntad, la de Dios, que no coincide con la tuya. Tu oración diaria, la dirección espiritual, la Palabra de Dios, los sacramentos, son también medios para ir atisbando esa voluntad de Dios sobre tu vida. Aprende a simplificar tu vida espiritual apuntando, sin rodeos, a la voluntad de Dios, entregándole una y otra vez la tuya.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Reflexiona cada día

Las piedras de Getsemaní
 20 noviembre, 2017 por Mater Dei.

Cuántas veces recortas el tiempo de tu oración diaria, o la dejas de hacer, porque te desanima no sentir nada, o crees que pierdes el tiempo, cuando tienes tantas cosas pendientes de hacer. Mira aquellos apóstoles a los que el Señor se llevó consigo al huerto de los Olivos. ¿Puede haber una compañía en apariencia más inútil que la de aquellos tres apóstoles dormidos y abatidos por el cansancio, precisamente en las horas más duras y dolorosas del Señor? Y, sin embargo, allí permanecieron.

En aquella agonía previa a la pasión el Señor quiso acompañarse, una vez más, de la debilidad de sus criaturas, la misma que él estaba sintiendo ante la proximidad de la Cruz y ante el cumplimiento de la voluntad del Padre. Aquella noche quizá sólo las piedras sobre las que oraba, postrado y derrumbado, supieron acompañarle, aun sin darse cuenta de que eran bañadas por gotas de sangre redentora. Piedras y oscuridad, mucha oscuridad, y mucha debilidad humana, hasta que un ángel vino a consolarle. ¿Cómo es posible que renunciemos a la compañía que el Señor espera cada día en nuestra oración con mayor dureza que la de aquellas piedras de Getsemaní? ¿Ni siquiera eres capaz de ofrecerle al Señor la oración de tu desgana, de tu debilidad, de tu sueño, de tus ocupaciones, puestas allí junto a El? Ora, aunque sea como las piedras, pero ora. También la debilidad fue la oración del Señor. Porque siempre hay un Getsemaní que acompañar, en tantos hermanos nuestros que sufren y en tantos pecados que hay que clavar en la Cruz.

Funeral y entierro en Ramales de la Victoria



Difunta:
 Matilde Martinez Ortiz

Fecha: 21 de noviembre, martes

Hora: 17:00

Tanatorio: Alto Ason (Riancho)

Triduo:
22 de noviembre, miércoles, a las 19:00
23 de noviembre, jueves, a las 19:00
24de noviembre, viernes, a las 19:00


lunes, 13 de noviembre de 2017

Reflexiona cada dia

Mater Dei » Laña de hoy

Vivir la santa pureza

Posted: 11 Nov 2017 04:00 PM PST

Una errónea exaltación de lo espontáneo y natural, de la libertad libre, del subjetivismo y de la autonomía moral del yo, aliado todo ello con la pérdida del sentido del pecado y del valor de la persona humana, nos ha llevado a crear una cultura que considera antihumana y ya caduca la valoración de la castidad y de la pureza. Y, sin embargo, al hacerse carne, el Verbo se hace carne virgen. Aquella concepción virginal, en el seno de una Madre también virginal, es y será siempre piedra de escándalo para nuestra naturaleza sensual y caprichosa.

Has de valorar la castidad y la pureza no sólo por lo que tiene de afinidad y cercanía con la virginidad del Verbo encarnado, sino también por lo que tiene de custodia y salvaguarda de un tesoro tan precioso como es la persona, tu persona. El cuerpo es sagrado no sólo por ser templo del Espíritu sino por ser también tu propio templo. No adulteres su sagrada dignidad entregándolo sin criterio a todo aquello que te pida y respétalo a través de la pureza en la mirada, en el pensamiento, en la palabra, en el trato. No te canses de contemplar con qué delicada veneración abrazó el Verbo divino aquella carne virginal que había de desposar para siempre en la Cruz. Sólo allí, en la Cruz, encontrarás la gracia y la fuerza para vivir tu pureza, si dejas que esa carne crucificada de Cristo se crucifique también en la tuya. María Madre no huyó de la cruz. No hubiera podido. Ella creía firmemente en la divinidad que se escondía detrás de aquella carne desnuda de Cristo, precisamente porque tenía la prueba de su virginidad.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Hoja Parroquial Num.






Avisos parroquiales

El sábado 18 de noviembre, por motivos pastorales, no habrá misa a las 17:30 en Regules, pasando la misma al siguiente sábado día 25 de noviembre a la misma hora.

El domingo 19 de noviembre, por motivos pastorales, no habrá misa en san Martín a las 12:00
La siguiente semana volverá la misa dominical.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Reflexiona cada día

Has de ser una pequeña Betania
9 noviembre, 2017 por Mater Dei.

Arranca de una tradición antigua la fiesta dedicada a honrar la basílica de san Juan de Letrán, llamada “madre y cabeza de todas las iglesias de la Urbe y del Orbe”. El templo, construido por Constantino, tiene el valor de expresar el amor y la unidad que toda la Iglesia ha de tener con la cátedra de Pedro. Ignacio de Antioquía decía de la iglesia de Roma que “preside a todos los congregados en la caridad”. Honrar a esta Basílica madre nos tiene que llevar a honrar, sobre todo, a nuestra Iglesia Madre. Ahí está el verdadero templo en que habita Dios, y tú debes ayudar a su construcción siendo piedra viva, no muerta, por la comunión de la fe y por tus obras. Pero, mira: contemplando este bellísimo y materno Templo que es la Iglesia, se te va rápido el pensamiento a la Virgen Madre. Su seno fue la verdadera y definitiva tienda del encuentro, el verdadero Templo y Santuario de los divinos misterios. Madre, casa, hogar de Dios, en la que el Verbo puso su morada.

Has de venerar con delicado y amoroso cariño de hijo esas entrañas tan bellas y tan puras que te enseñan a ser tú templo y hogar de Dios. Has de ser tú esa pequeña Betania en la que el Señor entre a menudo a descansar con el amigo. Has de hacer de tu alma un pequeño Nazaret, que cobije y dé posada a tanta presencia de Dios que recibiste en la gracia de tu bautismo. Pídele hoy a la Virgen Madre por la Asociación Mater Dei, en el primer aniversario de su aprobación, para que su maternidad virginal y divina sea, de verdad, nuestro ideal de vida.

Hoja Parroquial Mensual Num 11 - Noviembre










miércoles, 8 de noviembre de 2017

Funeral y entierro en Rehoyos de Soba





Difunto: Florentino Ruiz Sainz 

Fecha: 09 de noviembre, jueves

Hora: 17:00

Tanatorio: Alto Asón, Riancho

lunes, 6 de noviembre de 2017

Reflexiona cada día

La persecución de los buenos
6 noviembre, 2017 por Mater Dei.

Piensa que cuanto más se parezca tu vida a la de Cristo más gustarás, como Él, la incomprensión y la maledicencia. La virtud siempre incomoda y, a veces, es mejor comprendida y recibida por aquellos que se dicen no creyentes que por aquellos que dicen ser de los tuyos. ¿Ha habido en la historia mayor injusticia que la que cometieron con Nuestro Señor en la Cruz los “buenos” de su época, aquellos fariseos venerados por todos como los maestros de la Ley, que fundaban en su propia virtud y en su vida ejemplar toda la seguridad espiritual de su salvación? Y, sin embargo, sin que quizá ellos fueran del todo conscientes, con la persecución de aquel Justo estaban dando cumplimiento a los misteriosos planes de Dios.

El silencio de Cristo en su pasión debe enseñarte a callar y a amar, con el amor del silencio, a esos “enemigos” que te persiguen, con la palabra, la murmuración, la crítica, la maledicencia y hasta con las obras, y todo –dicen– en nombre de Dios, de la virtud, de la santidad, de la justicia con Dios, del bien espiritual de muchos o de la sana prudencia. No interpretes todo eso con los pobres criterios del mundo y de los hombres, con los que nunca podremos medir la acción misteriosa de Dios. Piensa que en esa persecución de los buenos, de los tuyos, Nuestro Señor vuelve a crucificarse en ti, para que puedas así completar en tu carne lo que falta a la pasión de Cristo.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Reflexiona cada día

Mater Dei » Laña de hoy

Alegrarse del bien ajeno

Posted: 04 Nov 2017 04:01 PM PDT

El bien nace de Dios y lleva a Dios. Deberíamos alegrarnos de todo bien: del bien que Dios hace a otros a través nuestro, del bien que nos llega a través de los demás, del bien con que Dios mismo nos rodea constantemente. Alégrate cuando veas realizado en otros algún bien humano que hubieras querido para ti, o cuando te veas privado de ese bien –quizá demasiado humano– que, en justicia, dices merecer.

Cuando otros se acostumbren a tus servicios y dejen de agradecértelos, o incluso te los interpreten mal, cuando refieran a otros eso bueno que se te ocurrió a ti y que ellos hicieron gracias a ti, cuando otros se apropien de tus buenas obras y a ti te olviden, cuando todos reconozcan públicamente el trabajo de otros y a ti te toque permanecer en segundo plano y sin relumbrón, entonces, alégrate aún más, porque sólo “tu Padre que ve en lo escondido te lo premiará” (cf. Mt 6,1). Hay un sello de autenticidad en las obras de Dios y es el escondimiento, el desaparecer. La perla expuesta a la admiración de todos ya ha recibido su propia recompensa. Despréndete incluso de los frutos buenos que puedan pasar por tus manos y procura que toda tu gloria se la lleve sólo Dios.

Monaguillos de la semana - Ramales








jueves, 2 de noviembre de 2017

Monaguillos de la semana - Ramales





Reflexiona cada dia

El cielo es para ti
1 noviembre, 2017 por Mater Dei.

Los santos son maravillas de Dios porque son el espejo del Corazón amantísimo de Jesús. Pocas veces nos acordamos, quizá, de avivar esta dulce hermandad que tenemos con todos los santos del Cielo. Y, sin embargo, la realidad de la comunión de los santos es tan real que, sin esta savia, el tronco de la Iglesia ya se habría secado hace tiempo. No los tengas sólo como modelos de vida, inalcanzables por su altísima santidad. Apóyate en ellos, estrechando fuertemente su mano como se estrecha con fuerza el bastón cuando el camino es duro y empinado.

No olvides que ellos, como tú, saben muy bien de caídas, debilidades, tentaciones, defectos, pecados y sufrimientos, porque no nacieron ya canonizados. Ten especial cariño y confianza con nuestra Madre, la Reina de todos los santos, que también supo de oscuras peregrinaciones en la fe. Y mira con predilecta devoción al gran san José, ya que también él fue mirado con especial predilección por su Hijo, Nuestro Señor. Los santos nos sitúan en la única verdad de las cosas y de la vida. Ellos, desde el Cielo, nos gritan que ¡es posible! ¡Es posible, y real, la santidad, tu santidad!

Concierto de Navidad a favor de Cáritas Alto Asón

El próximo sábado 22 de diciembre, a las 20:30, tras la misa tendrá lugar un concierto a favor de Cárias Alto Asón en la que la coral Cobala...