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martes, 25 de enero de 2011

Tayikistán: La voz del silencio (Pueblo de Dios) 23/01/2011

Los cristianos de Tayikistán, una de las antiguas repúblicas soviéticas, apenas superan el centenar. La presencia de cuatro misioneros argentinos del Verbo Encarnado, han convertido el testimonio silencioso de los católicos en un clamor de solidaridad y cercanía con los más necesitados.

Honduras, unidos contra el hambre (Pueblo de Dios) 16/01/2011

Varios países centroamericanos están sufriendo un altísimo índice de desnutrición, entre ellos Honduras. Viajamos al interior del país para conocer la realidad de las familias campesinas y el apoyo de Manos Unidas para el desarrollo de distintos proyectos.


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Misión en Inhaminga (Pueblo de Dios) 9/01/2011

Los Sagrados Corazones llegaron a Inhaminga a mediados de la decada de los 50. Han permanecido junto al pueblo luchando con ellos para la promocion y el desarrollo.

Abya Yala, una apuesta indígena (Pueblo de Dios) 02/01/11

El Colegio Multicultural Bilingüe Abya Yala es una propuesta educativa de la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos, en la selva ecuatoriana. Aquí estudian secundaria 200 jóvenes de cinco nacionalidades indígenas con un régimen adaptados a las costumbres de los pueblos amazónicos.


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Los hijos de la estepa (Pueblo de Dios) 23/12/2010

Kazajstan es un país estepario de 15 millones de habitantes enclavado en el centro de Eurasia. Allí viven unas pequeñas comunidades católicas y algunos misioneros. La organización "Ayuda a la Iglesia necesitada" apoya su trabajo.

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jueves, 30 de diciembre de 2010

Felicitacíón de Navidad de parte del padre Roberto

Desde Tierra Santa nos llega la felicitación del padre Roberto, que nos acompañó en el Valle de Ruesga durante 3 años. Un recuerdo desde aquí Roberto. ;)





jueves, 23 de diciembre de 2010

Pueblo de Dios: CELAF, de África para África

CELAF, de África para África (Pueblo de Dios) 19/12/2010

19-12-2010

El Centro Lasaliano Africano (CELAF) esta considerado la segunda universidad más importante de Costa de Marfil. Los Hermanos de la Salle lo crearon hace 20 años para responder a la necesidad de una formación de calidad para los jovenes religiosos africanos de esta región. A lo largo de su historia, cientos de alumnos han pasado por sus aulas.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Pueblo de Dios -La aventura del padre Patricio (Honduras) 1

Patricio Larrosa es un cura granadino que llego hace 20 años a Tegucigalpa. Este sacerdote creó ACOES, Asociacion, Colaboracion y Esfuerzo, y ha levantado colegios y centros infantiles en los barrios más pobres de la capital. Miles de niños se benefician del trabajo de este español, al que apoyan decenas de pequeños grupos por toda España.


Pueblo de Dios. Sullana: otra educación es posible.

El Centro Educativo y Parroquial San José Obrero, de los Hermanos Maristas, atiende desde 1973 a los niños y jóvenes del asentamiento humano El Obrero, un enorme barrio marginal de la ciudad de Sullana, al norte del Perú.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Pueblo de Dios. Mozambique.

Las niñas huérfanas de SIDA son el centro de atención de las religiosas de los Sagrados Corazones de Mozambique. Estas misioneras han abierto un centro de acogida en Boane, junto a la capital del país. Por su parte, los religiosos de los Sagrados Corazones tienen una escuela en el barrio rural de Boane. Con la educación se pretende luchar contra la desigualdad y que las niñas también puedan acceder a una enseñanza de calidad.

Esta semana nos toca la realidad de Mozambique.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Pueblo de Dios. Costa de Marfil

Cada semana enlazaremos con esta interesante página de RTVE donde podremos ver la realidad de muchos pueblos que reciben ayuda a través de la Iglesia.
Esta semana toca Costa de Marfil.

martes, 9 de noviembre de 2010

Lo justo para vivir

Revista Fast

9/11/2010
Vicente Gutiérrez*

La balanza de lo justo se inclina a favor del interés de cada cual, lo que hace muy difícil determinar con precisión el concepto sin caer en definiciones generales que raramente lleguen a conclusiones objetivas y precisas. Una expresión que demuestra esto es la siguiente: “lo justo para vivir”. Pero, ¿qué es lo justo para vivir? Según a quién preguntes podrás recibir respuestas sorprendentes. Ni los grandes organismos internacionales logran ponerse de acuerdo a la hora de medir los umbrales de pobreza y a eso se suma que resulta muy difícil disponer de datos exactos y reales sobre los índices en educación, sanidad, vivienda, alimentación, Derechos Humanos, etc. etc. Los datos que reciben dichos organismos internacionales provienen, en muchos casos, de los propios gobiernos, lo que hace que puedan ser adaptados según el interés del país de turno. A veces interesa mantener datos que lleven a bajos índices en varios sectores para seguir siendo un país receptor de ayuda, y otras veces interesa entregar buenos datos para mostrar un país avanzado en el que se puede invertir con seguridad.

Pero no es mi intención el adentrarme en la complicada maraña internacional llena de engaños, intereses, manipulaciones, corrupción y un sinfín de enrevesados tejemanejes político-económicos. Mi reflexión surge a pie de calle, de lo que cualquier persona podría percatarse. Y es que conozco casos de personas que se quitan de comer, o mal comen, para pagar las letras de un coche. ¿Esto quiere decir que tener un coche es más necesario para vivir que una buena alimentación? Estando por España vi un programa en televisión sobre gente que se hacía tratamientos de estética. En uno de los casos que presentaban le preguntaban a una chica cuánto se gastaba en dicho tratamiento y al responder le preguntaron de nuevo de dónde sacaba el dinero para pagárselo y ella respondió con una sonrisa justificadora que lo sacaba quitando de aquí y de allá. Sería interesante saber a qué renunciaba realmente, de lo que era capaz de prescindir, por un mero tratamiento para ponerse más morena (algo que, con el tiempo, volverá a desaparecer). ¿Qué es lo que hace que unos padres claudiquen de sus férreos principios educativos para acabar cediendo a la concesión de la compra de una videoconsola? Y es que la persuasiva insistencia de un hijo que repite la tan manida frase “es que todo el mundo lo tiene” hace que cualquier muralla paternal se derrumbe ante la preocupación de que su filio acabe en la más profunda y cruel exclusión social.

Pero volvemos a la pregunta del principio: ¿Qué es lo justo para vivir? Habrá gente que conteste con conceptos tan generales como: alimentación, vivienda, ropa, salud, educación… Todos ellos son muy justos y necesarios, pero el problema no está en estos conceptos, sino en la idea que tenemos de “lo justo para vivir” de cada uno de ellos. Porque la idea de vivienda digna variará dependiendo de si es para mí y de si va a ser para los damnificados por el tsumani. La cantidad de ropa necesaria para vestir variará de si es mi armario o es la bolsa que entrego a Cáritas. Y así podríamos seguir para llegar a una misma conclusión: “Lo justo para vivir dependerá de quién estemos hablando ¿de mí o de los demás?”. Esto hace que los límites de lo justo sean tan difusos y la vara de medir las necesidades cambie según intereses. Y es que cuando vives entre gente pobre te das cuenta que lo que ellos consideran lo justo para vivir es distinto de lo que en mi país de origen se piensa como imprescindible para una vida digna, por mucha crisis que haya por medio.

En definitiva, nuestra “cesta básica” para vivir variará en función de nuestra escala de valores, de nuestras prioridades y de lo que es importante para cada uno en la vida. Y observando dicha “cesta” se podrá saber el tipo de persona que se es. Nunca viene mal mirar en nuestras cestas, de vez en cuando, y hacer una limpieza de todo aquello que realmente no es “lo justo para vivir”. Es un ejercicio de purificación personal muy sano.

* Vicente Gutiérrez es sacerdote español, misionero del IEME en Tailandia. Lee otros artículos suyos en FAST



jueves, 14 de octubre de 2010

Premio Coopera 2010

Este año un sacerdote misionero de Cantabria, d. Carlos Gangas, recibe este reconocimiento a su labor en la ONG ADANE que desarrolla en Africa, en el Chad. Desde aquí nuestro reconocimiento a su labor misionera, evangelizadora y social que realiza por aquellas tierras.





lunes, 13 de septiembre de 2010

« LOS ESPÍRITUS HAMBRIENTOS EXCURSIÓN AL MONTE DE LOS MONOS

Publicado 27 Agosto 2010 Uncategorized Deja un Comentario
Por Ángel Becerril








En la actualidad, uno de mis objetivos en la tarea pastoral y misionera es “la formación para no ser líderes”. Esta formulación contradice la tendencia común en toda sana planificación de crear líderes en las comunidades.

Pues sí, a esta prioridad pastoral de la formación de líderes he dedicado yo también tiempo y muchos esfuerzos en el pasado. Mis compañeros y colaboradores locales se han sacrificado aun más que yo en la ardua tarea de crear personas con dotes de dirección. Con demasiada frecuencia los resultados no han sido exitosos.

Leí una enseñanza del budismo a la entrada del templo en el monte Pu Tok, cerca de mi anterior parroquia: “No busques ser notorio. El pueblo no ve con buenos ojos a quien sobresale. Que tu notoriedad sea el no-sobresalir”.

En las aldeas donde trabajo, los líderes son escogidos por el pueblo en procesos democráticos. Con el paso del tiempo, y con demasiada frecuencia, aunque no en todos los casos, se tornan corruptos, nepotistas, altaneros y ciegos a las necesidades de quienes les dieron el voto. El pez grande se traga al pez pequeño. Y nuestras comunidades eclesiales, precisamente porque son parte de este mundo, no están totalmente exentas de estas lacras.






Leo una enseñanza del sabio Chang Tzu: El príncipe Wu - dice la historia - hizo una excursión al Monte de los Monos. A su llegada los monos huyeron, unos subiéndose a la copa de los árboles y otros escondiéndose en el tupido bosque.

Pero un mono permaneció totalmente indiferente, saltando de rama en rama, con una extraordinaria exhibición de destreza. El príncipe le lanzo una flecha que el mono esquivó con notoria rapidez.

Comprobada la habilidad del mono, el príncipe dio órdenes a todo su séquito para que ejecutaran un ataque sincronizado contra el atrevido mono. En un instante cayó muerto rodeado de flechas.

El príncipe hizo un comentario a su compañero Yen Pu’i y a los demás acompañantes: ¿Habéis visto lo que ocurrió? El animal hizo propaganda de su habilidad. Se fió de su destreza y pensó que nadie le podría tocar. Tratándose de humanos, terminó el príncipe, no pongáis la confianza en las distinciones ni en los talentos.

A raíz de esta enseñanza, su compañero Yen Pu’i se hizo discípulo de un gran sabio con el fin de no buscar nunca “distinciones”. Como consecuencia, todos en el reino le admiraron y reverenciaron.







La madre de los hijos de Zebedeo nunca leyó esta historia de los orientales y por eso pedía distinciones para sus hijos en el Reino del Nazareno. En ese nuevo Reino las “distinciones” y las “habilidades notorias” ni tienen cabida.

Vivo en una sociedad, la tailandesa, en la que “las distinciones” impregnan todas las relaciones sociales, ya desde la familia, luego en la escuela y finalmente en el trabajo y en todos los ámbitos de la vida social. Numerosos programas de reforma en la educación, en el sistema político, programas para eliminar la corrupción o para sanear las relaciones laborales, etc. no han producido efecto porque se han chocado con este escollo de la cultura heredada de los antepasados.

Las distinciones nos apartan de nuestra propia identidad y nos trasladan a un mundo artificial. Y cuando no estamos revestidos de “distinciones” nos sentimos frustrados y vacíos. Por el contrario, la vida normal y sencilla nos curte en humildad y aprendemos por experiencia a ser solidarios.

Nuestras iglesias en Tailandia no solo tienen la puerta principal de la entrada sino también otras puertas laterales para permitir la oxigenación durante el estío de estas tierras tropicales. En dos de los pueblos donde nos reunimos semanalmente, los niños practican ese juego tan internacional y tan de todas las edades: El escondite. Así esperan la llegada de los mayores. Es inevitable el que espontáneamente los niños o niñas se escondan también detrás de alguna de las puertas laterales.






Cuando me viene la tentación del reproche por esa leve “profanación” del lugar santo recuerdo las palabras de San Pablo, tan llenas de sabiduría teológica: “Vuestra vida está oculta con Cristo en Dios” (Col. 3, 3). Qué mejor ejercicio que jugar a esconderse con Cristo en Dios. Y es que la sociedad y la misma actividad eclesial nos incitan continuamente a un despliegue competitivo de talentos y exhibiciones. Al final vienen los premios para el que gana. Ya no sabemos hacer nada sin el aliciente de un premio. La medalla es la meta de nuestra carrera.

Muy oportuna la advertencia que Benedicto XVI nos hizo a los sacerdotes: “Nuestra vocación es un servicio, no una carrera”.

San Juan de la Cruz recomienda: “Ama el no ser conocido de ti ni de los otros”. (Dichos de Luz y Amor, 134).

martes, 7 de septiembre de 2010

LOS ESPÍRITUS HAMBRIENTOS

Publicado 9 Julio 2010
Por Ángel Becerril




Cuando uno llega a Tailandia observa con sorpresa que en el patio de la entrada de muchas de las casas hay un mini templo colocado sobre un pedestal, con figuras del Buda o de algún otro símbolo religioso. Se pueden colocar velas, platos de comida, luces u otras ofrendas.

Leo en algún libro de maestros religiosos que en Asía existe la tradición de ofrecercomida y bebida a las almas en pena durante la tarde del plenilunio del séptimo mes lunar. Es muy importante tener un hogar, también para los antepasados. Pero las almas en pena no tienen donde regresar. Nuestros antepasados necesitan un hogar al que volver. Esas almas en pena no lo tienen y aquí las llaman “espíritus hambrientos”.

Cuánto me recuerdan estas costumbres a las creencias de los bantúes de Zimbabwe que subyacen en los ritos de “kurova guva” o de “imbuyiso”.




Me contaba una persona vietnamita de mi anterior parroquia que en su país describen a tales espíritus hambrientos con un estómago tan grande como un tambor y un cuello tan delgado como una aguja. Así que casi no pueden recibir comida. Aunque te de la impresión de que no aceptan la comida, hay que ser pacientes, dicen ellos, a la hora de hacer la ofrenda y sentir compasión por dichos espíritus.

Nuestras sociedades modernas crean muchos espíritus hambrientos. Esos mismos vietnamitas con los que yo conviví por tres años en Bungkan, y estos con los que empiezo a convivir ahora en la ciudad fronteriza de Phonphisai al lado de mi nueva residencia en la ribera del Mekong, han carecido de raíces, sin papeles, sin libertad de movimiento y la mayor parte de la generación anterior analfabetos porque no tenían documentación. Hoy ya tienen papeles, pero su identidad cultural está profundamente lacerada.

Miro a los jóvenes que pasan por delante de mi “cenobio” todas las mañanas y todas las tardes. Están hambrientos de cultura, futuro, empleo y seguridad. Muchos dejan sus estudios a medio terminar para buscar, en el paraíso de Bangkok, un mísero salario que sustente a su madre y a ellos mismos.

Son incontables las familias que han de vivir separadas, el marido en Bangkok o en Taiwán y los pequeños con la madre, o simplemente con los abuelos, en el pueblo.




Vivimos en tiempos en que la violencia prevalece y la ignorancia aun reina en el mundo. Hemos alcanzado los más sorprendentes adelantos de la historia, pero… para unos pocos. En contraste con la avanzada técnica, cada vez nos conocemos menos a nosotros mismos, por no mencionar la suma ignorancia de desconocer a Dios. Todas esas víctimas de la violencia y de la ignorancia son auténticos “espíritus hambrientos”.

Nuestras calles y nuestras plazas, nuestras fábricas y nuestros campos, nuestros barrios y nuestras casas están poblados de “espíritus hambrientos” que necesitan algo más que la ofrenda de la tarde del plenilunio del séptimo mes lunar.

Ante tantos “espíritus hambrientos” que nos esperan no tenemos justificación para apuntarnos a cobrar el paro. Hay mucha tarea por delante. En toda clase de trabajo seguimos a nuestro Maestro que dijo: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn. 10,10).



Nuevas noticias del mundo

Tengo el placer de contar como amigo y compañero de curso a un misionero destinado en Tailandia: Vicente Gutierrez. Le he pedido permiso para poder publicar en nuestra página parroquial noticias de ese lado del mundo para que los cristianos de esta zona tan favorecida como es Cantabria, podamos valorar por un lado el trabajo de los misioneros y por otro la vida que llevamos actualmente en nuestro primer mundo. A veces es bueno ver la vida de los demás, su lucha en la vida, sus valores sociales o religiosos para saber si nuestra vida esta siendo correcta.

Cambio de horarios en Asón

Debido a la acumulación de funerales mañana sábado trasladamos la celebración en Asón al lunes día 02 a las 12:00 .