jueves, 28 de febrero de 2019

ORACION 28 DE FEBRERO, JUEVES













Mc 9, 41-50

Jesús dijo a sus discípulos: “El que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.
Todos serán salados a fuego. Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la sazonaréis? Que no falte entre vosotros la sal, y vivid en paz unos con otros”.


Texto de apoyo

Coloquio de la sal

Si la sal en mí se vuelve sosa
el mundo perderá su sabor.
Si la sal se vuelve sosa en la Iglesia
nadie se acercará al banquete que ofrecemos. 
No habrá alegría en las familias. 
El tedio y la mediocridad dominarán los días.
Las sombras vencerán a la luz.
Si la sal se vuelve sosa
se conservarán tradiciones, pero perderemos el Espíritu
y ser cristiano será un asunto del pasado…
Pero si la sal está en su punto
renacerá la esperanza en la tierra,
cantarán de nuevo los trigales, 
la pesca será abundante aún en la noche, 
la unidad será posible entre nosotros, 
una nueva humanidad se abrirá paso en el amor. 
Y así, con esta sal llena de sabor
tu luz llegará a todos. 
Señor, que no falte nunca tu sal en nuestras vidas.

(Fermín Negre)

miércoles, 27 de febrero de 2019

ORACION 27 DE FEBRERO, MIÉRCOLES






Mc 9, 38-40

Juan dijo a Jesús: “Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros”. Jesús respondió: “No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro”.



martes, 26 de febrero de 2019

ORACION 26 DE FEBRERO, MARTES





Eclo 2, 1-13

Hijo mío, cuando te acerques al temor de Dios, prepárate para las pruebas; mantén el corazón firme, sé valiente, no te asustes en el momento de la prueba; pégate a él, no lo abandones, y al final serás enaltecido. Acepta cuanto te suceda, aguanta enfermedad y pobreza, porque el oro se acrisola en el fuego, y el hombre que Dios ama, en el horno de la pobreza. Confía en Dios, que él te ayudará; espera en él, y te allanará el camino. Los que teméis al Señor, esperad en su misericordia, y no os apartéis, para no caer; los que teméis al Señor, confiad en él, que no retendrá vuestro salario hasta mañana; los que teméis al Señor, esperad bienes, gozo perpetuo y salvación; los que teméis al Señor, amadlo, y él iluminará vuestros corazones. Fijaos en las generaciones pretéritas: ¿quién confió en el Señor y quedó defraudado?; ¿quién esperó en él y quedó abandonado?; ¿quién gritó a él y no fue escuchado? Porque el Señor es clemente y misericordioso, perdona el pecado y salva del peligro.


Texto de apoyo

Señor Jesús

Mi fuerza y mi fracaso
eres Tú.
Mi herencia y mi pobreza.
Tú mi justicia,
Jesús.

Mi guerra
y mi paz.
¡Mi libre libertad!
Mi muerte y vida,
Tú.

Palabra de mis gritos,
silencio de mi espera,
testigo de mis sueños,
¡cruz de mi cruz!
Causa de mi amargura,
perdón de mi egoísmo,
crimen de mi proceso,
juez de mi pobre llanto,
razón de mi esperanza, 
¡Tú!

Mi tierra prometida 
eres Tú..

La Pascua de mi Pascua, 
¡nuestra gloria
por siempre,
Señor Jesús!

(Pere Casaldáliga)


lunes, 25 de febrero de 2019

Monaguillos de la semana - Ramales







ORACIÓN 25 DE FEBRERO - LUNES











Mc 9,14-29

Cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: “¿De qué discutís?” Uno le contestó: “Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces”.
Él les contestó: “¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo”. Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: “¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?” Contestó él: “Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos”. Jesús replicó: “¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe”. Entonces el padre del muchacho gritó: “Tengo fe, pero dudo; ayúdame”. Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: “Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él”. Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba muerto. Pero Jesús lo levantó, tomándolo de la mano, y el niño se puso en pie.
Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas: “¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?” Él les respondió: “Esta especie sólo puede salir con oración”.




Funeral y entierro en Rozas de Soba

Difunto: Jose Manuel Campo Crespo

Fecha: 25 de febrero, lunes

Horas: 15:30

Tanatorio: Alto Asón, Riancho

Triduo:
03 de marzo, domingo, a las 12:30
17 de marzo, domingo, a las 12:30
24 de marzo, domingo, a las 12:30

domingo, 24 de febrero de 2019

ORACION 24 DE FEBRERO, DOMINGO





Sal 102

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. 
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. 
Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; 
él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura. 
El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; 
no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas. 
Como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos; 
como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles.




Ve con nosotros

Oh, Señor, ve delante de nosotros para guiarnos.
Ve detrás de nosotros para impulsarnos.
Ve debajo de nosotros para levantarnos.
Ve sobre nosotros para bendecirnos.
Ve alrededor de nosotros para protegernos.
Ve dentro de nosotros, para que con cuerpo y alma,
te sirvamos para gloria de tu nombre.


Amén. (N. Söderblom)

viernes, 22 de febrero de 2019

Horarios de las misas y oficina del fin de semana

23 de febrero, sábado


Ramales (11:00 a 13:00)
Atención en la oficina

Santayana (13:00)
Marisol Ortiz Fuente

Ramales (20:00)
Felicidad Cano Cano y familiares difuntos
Eloina Gómez Ranero
Manoli Ruiz Peña (1º Aniv)

Ramales (20:30 a 21:30)
Atención en la oficina

24 de febrero, domingo

Villar (10:45)
Misa dominical

Herada (11:00)
Misa dominical

Ramales (12:00)
Animas

San Martín (12:00)
Misa dominical

Rozas (12:30)
Misa dominical

Cañedo (13:00)
Misa dominical

Ramales (14:00 a 15:00)
Atención en la oficina



Hoja Parroquial Num 330





ORACION 22 DE FEBRERO, VIERNES







Mt 16, 13-19

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos contestaron: “Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas”. Él les preguntó: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” Simón Pedro tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.




jueves, 21 de febrero de 2019

ORACION 21 DE FEBRERO, JUEVES






Gen 9, 1-13

Dios bendijo a Noé y a sus hijos, diciéndoles: “Creced, multiplicaos y llenad la tierra. Todos los animales de la tierra os temerán y respetarán; aves del cielo, reptiles del suelo, peces del mar, están en vuestro poder. Todo lo que vive y se mueve os servirá de alimento; os lo entrego, lo mismo que los vegetales. Pero no comáis carne con sangre, que es su vida. Pediré cuentas de vuestra sangre y vida, y se las pediré a cualquier animal; y al hombre le pediré cuentas de la vida de su hermano. Si uno derrama la sangre de un hombre, otro derramará la suya, porque Dios hizo al hombre a su imagen. Vosotros creced y multiplicaos, moveos por la tierra y dominadla”.
Dios dijo a Noé y a sus hijos: “Yo hago un pacto con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañaron: aves, ganado y fieras; con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Hago un pacto con vosotros: el diluvio no volverá a destruir la vida, ni habrá otro diluvio que devaste la tierra”. Y añadió: “Ésta es la señal del pacto que hago con vosotros y con todo lo que vive con vosotros, para todas las edades: pondré mi arco en el cielo, como señal de mi pacto con la tierra”.




Laudato Sii (fragmentos II)

«Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa» (LS, 217)

«Esta conversión supone diversas actitudes que se conjugan para movilizar un cuidado generoso y lleno de ternura. En primer lugar implica ternura y gratuidad, es decir, un reconocimiento del mundo como un don recibido del amor del Padre, que provoca como consecuencia actitudes gratuitas de renuncia y gestos generosos aunque nadie los vea o los reconozca» (LS, 220)


«El universo se desarrolla en Dios, que lo llena todo. Entonces hay mística en una hoja, en un camino, en el rocío, en el rostro del pobre. El ideal no es sólo pasar de lo exterior a lo interior para descubrir la acción de Dios en el alma, sino también llegar a encontrarlo en todas las cosas» (LS,233)

miércoles, 20 de febrero de 2019

ORACION 20 DE FEBRERO, MIÉRCOLES







Gen 8, 6-13; 20-22

Pasados cuarenta días, Noé abrió el tragaluz que había hecho en el arca y soltó el cuervo, que voló de un lado para otro, hasta que se secó el agua en la tierra. Después soltó la paloma, para ver si el agua sobre la superficie estaba ya somera. La paloma, no encontrando donde posarse, volvió al arca con Noé, porque todavía había agua sobre la superficie. Noé alargó el brazo, la agarró y la metió consigo en el arca. Esperó otros siete días y de nuevo soltó la paloma desde el arca; ella volvió al atardecer con una hoja de olivo arrancada en el pico. Noé comprendió que el agua sobre la tierra estaba somera; esperó otros siete días, y soltó la paloma, que ya no volvió. El año seiscientos uno, el día primero del mes primero, se secó el agua en la tierra. Noé abrió el tragaluz del arca, miró y vio que la superficie estaba seca.
Noé construyó un altar al Señor, tomó animales y aves de toda especie pura y los ofreció en holocausto sobre el altar. El Señor olió el aroma que aplaca y se dijo: “No volveré a maldecir la tierra a causa del hombre, porque el corazón humano piensa mal desde la juventud. No volveré a matar a los vivientes, como acabo de hacerlo. Mientras dure la tierra, no han de faltar siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, día y noche”.



martes, 19 de febrero de 2019

ORACION 19 DE FEBRERO, MARTES








Gen 6, 5-8. 7, 1-5; 10

Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía sobre la tierra, y que todo su modo de pensar era siempre perverso, se arrepintió de haber creado al hombre en la tierra, y le pesó de corazón. Y dijo: “Borraré de la superficie de la tierra al hombre que he creado; al hombre con los cuadrúpedos, reptiles y aves, pues me arrepiento de haberlos hecho”.
Pero Noé alcanzó el favor del Señor. El Señor dijo a Noé: “Entra en el arca con toda tu familia, pues tú eres el único justo que he encontrado en tu generación. De cada animal puro toma siete parejas, macho y hembra; de los no puros, una pareja, macho y hembra; y lo mismo de los pájaros, siete parejas, macho y hembra, para que conserven la especie en la tierra. Dentro de siete días haré llover sobre la tierra cuarenta días con sus noches, y borraré de la superficie de la tierra a todos los vivientes que he creado”. Noé hizo todo lo que le mandó el Señor. Pasados siete días vino el diluvio a la tierra.




Oración por la tierra

Dios omnipotente, 
que estás presente en todo el universo 
y en la más pequeña de tus criaturas, 
Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe, 
derrama en nosotros la fuerza de tu amor 
para que cuidemos la vida y la belleza.
Inúndanos de paz, 
para que vivamos como hermanos y hermanas
sin dañar a nadie. 
Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar
a los abandonados y olvidados de esta tierra
que tanto valen a tus ojos. 
Sana nuestras vidas, 
para que seamos protectores del mundo
y no depredadores,
para que sembremos hermosura
y no contaminación y destrucción.
Toca los corazones
de los que buscan sólo beneficios
a costa de los pobres y de la tierra.
Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa,
a contemplar admirados,
a reconocer que estamos profundamente unidos
con todas las criaturas
en nuestro camino hacia tu luz infinita.
Gracias porque estás con nosotros todos los días.
Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha
por la justicia, el amor y la paz.


(papa Francisco, Laudato sii)


lunes, 18 de febrero de 2019

Entrevista del Padre Dani a Auronplay (youtuber)









Hoja Parroquial Num. 329













ORACION 18 DE FEBRERO. LUNES



Gen 4, 1-15; 25

Adán se unió a Eva, su mujer; ella concibió, dio a luz a Caín, y dijo: “He tenido un varón gracias al Señor”. Después dio a luz a Abel, el hermano. Abel era pastor de ovejas, mientras que Caín trabajaba en el campo. Pasado un tiempo, Caín ofreció al Señor dones de los frutos del campo, y Abel ofreció las primicias y la grasa de sus ovejas. El Señor se fijó en Abel y en su ofrenda, y no se fijó en Caín ni en su ofrenda, por lo cual Caín se enfureció y andaba abatido. El Señor dijo a Caín: “¿Por qué te enfureces y andas abatido? Cierto, si obraras bien, estarías animado; pero, si no obras bien, el pecado acecha a la puerta; y, aunque viene por ti, tú puedes dominarlo”.

Caín dijo a su hermano Abel: “Vamos al campo”. Y, cuando estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató. El Señor dijo a Caín: “¿Dónde está Abel, tu hermano?” Respondió Caín: “No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano?” El Señor le replicó: “¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me está gritando desde la tierra. Por eso te maldice esa tierra que ha abierto sus fauces para recibir de tus manos la sangre de tu hermano. Aunque trabajes la tierra, no volverá a darte su fecundidad. Andarás errante y perdido por el mundo”. Caín contestó al Señor: “Mi culpa es demasiado grande para soportarla. Hoy me destierras de aquí; tendré que ocultarme de ti, andando errante y perdido por el mundo; el que tropiece conmigo me matará”. El Señor le dijo: “El que mate a Caín lo pagará siete veces”. Y el Señor puso una señal a Caín para que, si alguien tropezase con él, no lo matara.
Adán se unió otra vez a su mujer, que concibió, dio a luz un hijo y lo llamó Set, pues dijo: “El Señor me ha dado un descendiente a cambio de Abel, asesinado por Caín”.



Bajo el signo de Caín


Así sigue el mundo, bajo el signo de Caín.

Tanto Abel queda enterrado, en los desiertos y los mares en que muchos pierden la vida tratando de alcanzar una tierra prometida que permanece cerrada. En las habitaciones sórdidas donde tantas personas son vendidas, ultrajadas, violentadas para contentar a sus captores. En los países en guerra, donde armas de muerte quitan vidas cercanas mientras llenan los bolsillos de quienes están lejos.

En las aceras por las que transitan los desahuciados del éxito.

En las vidas sin sentido, atrapadas en laberintos de droga y evasión.

Tanto Caín, resentido, indiferente, furioso. Amenazando con poder y con palabras con seguir generando violencia. Esperando privilegios pero sin hacer esfuerzos. Tanto Caín altanero, buscando la forma de sobresalir y brillar, envidiando brillos ajenos. Tanto Caín que prefiere al hermano muerto.

Pero Tú, Señor, sigues tendiendo tu mano. Gritándonos que es posible otra fraternidad. Que la espiral del odio no puede ser el camino hacia ningún lugar. ¿Hay aún esperanza para este Caín vagabundo? ¿Le saldrás al paso en algún recodo del camino, para recordarle que nos creaste para el amor y el encuentro?

domingo, 17 de febrero de 2019

En busca de la felicidad - Video para pensar

ORACION DOMINGO DE LA 6 DEL TIEMPO ORDINARIO





Lc 6, 17; 20-26
Jesús bajó del monte con los Doce y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo:
“Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.
Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.
Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis.
¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas”.


Gaudete et Exsultate (fragmento)

«Aunque las palabras de Jesús puedan parecernos poéticas, sin embargo van muy a contracorriente con respecto a lo que es costumbre, a lo que se hace en la sociedad; y, si bien este mensaje de Jesús nos atrae, en realidad el mundo nos lleva hacia otro estilo de vida. Las bienaventuranzas de ninguna manera son algo liviano o superficial; al contrario, ya que solo podemos vivirlas si el Espíritu Santo nos invade con toda su potencia y nos libera de la debilidad del egoísmo, de la comodidad, del orgullo» (Papa Francisco, GE, 65)

Funeral y entierro en Ramales de la Victoria




Difunto: Juan Fernández Trueba
Fecha: 19 de febrero, martes
Hora: 17:00
Tanatorio: Alto Asón, Riancho (a partir del lunes 18 a las 17:00)
Triduo:

20 de febrero, miércoles, a las 19:00

21 de febrero, jueves, a las 19:00

22 de febrero, viernes, a las 19:00




viernes, 15 de febrero de 2019

ORACION VIERNES DE LA 5 DEL TIEMPO ORDINARIO





Gen 3,1-8
La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: “¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?” La mujer respondió a la serpiente: “Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: ‘No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte’”. La serpiente replicó a la mujer: “No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal”.
La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; así que tomó de su fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Oyeron al Señor que paseaba por el jardín a la hora de la brisa; el hombre y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín.


Horarios de misas del fin de semana

16 de febrero, sábado
Santayana (13:30)
Misa dominical 

Aja (16:30)
Josefa Gutiérrez Ortiz

Regules (17:30)
Misa dominical

Ramales (20:00)
Anunciación Peña
Vicente Peña y familiares 
difuntos
Judith Cossé Morales (1º Aniv)



17 de febrero, domingo
Villar (10:45)
Misa dominical

San Martín (12:00)
Misa dominical

Ramales (12:00)
Misa dominical

Rozas (12:30)
Misa dominical

jueves, 14 de febrero de 2019

ORACION JUEVES DE LA 5 DEL TIEMPO ORDINARIO






Gen 2, 18-25
El Señor Dios se dijo: “No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude”. Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo y se los presentó al hombre, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera. Así, el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no encontraba ninguno como él que lo ayudase. Entonces el Señor Dios dejó caer sobre el hombre un letargo, y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y le cerró el sitio con carne. Y el Señor Dios trabajó la costilla que le había sacado al hombre, haciendo una mujer, y se la presentó al hombre. El hombre dijo: “¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será Mujer, porque ha salido del hombre. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne”. Los dos estaban desnudos, el hombre y su mujer, pero no sentían vergüenza uno de otro.

Peregrinación diocesana a Lourdes


miércoles, 13 de febrero de 2019

ORACIÓN - MIÉRCOLES DE LA 5 DEL TIEMPO ORDINARIO








Gen 2, 4-9; 15-17

Cuando el Señor Dios hizo tierra y cielo, no había aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierra, ni había hombre que cultivase el campo. Solo un manantial salía del suelo y regaba la superficie del campo. Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo.
El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que habla modelado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal. El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara. El Señor Dios dio este mandato al hombre: “Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comas; porque el día en que comas de él, tendrás que morir”.


Desde el seno materno

A veces no percibo 
la belleza del barro.
Lo veo quebradizo.
Cada cacharro resulta
tosco, frágil o áspero.
Me parece impensable
que pueda ser recipiente
de ideas, historias, 
sabiduría, perdón,
amores, verdad, 
profecía,
paciencia o consuelo.

Pero tú lo ves todo distinto.

Imaginaste,
creíste en nosotros
y lo posible se puso en marcha.
Modelaste el barro,
creaste algo hermoso.
Miraste el resultado, contento,
adivinando tantas posibilidades
en la obra de tus manos.

Enséñame a creer.

(José María R. Olaizola, sj)



Monaguillos de la semana - Ramales







martes, 12 de febrero de 2019

ORACIÓN - MARTES DE LA 5 DEL TIEMPO ORDINARIO

ENLACE




Gen 1, 20 - 2, 4

Y dijo Dios: “Pululen las aguas un pulular de vivientes, y pájaros vuelen sobre la tierra frente a la bóveda del cielo”. Y creó Dios los cetáceos y los vivientes que se deslizan y que el agua hizo pulular según sus especies, y las aves aladas según sus especies. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: “Creced, multiplicaos, llenad las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra”. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto. Y dijo Dios: “Produzca la tierra vivientes según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras según sus especies”. Y así fue. E hizo Dios las fieras según sus especies, los animales domésticos según sus especies y los reptiles según sus especies. Y vio Dios que era bueno.
Y dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra”. Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: “Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra”. Y dijo Dios: “Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todo ser que respira, la hierba verde les servirá de alimento”. Y así fue. Y vio Dios todo lo que habla hecho; y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y sus ejércitos. Y concluyó Dios para el día séptimo todo el trabajo que había hecho; y descansó el día séptimo de todo el trabajo que había hecho. Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de todo el trabajo que Dios había hecho cuando creó. Ésta es la historia de la creación del cielo y de la tierra.




Laudato Sii (fragmentos)

Si nos acercamos a la naturaleza y al ambiente sin esta apertura al estupor y a la maravilla, si ya no hablamos el lenguaje de la fraternidad y de la belleza en nuestra relación con el mundo, nuestras actitudes serán las del dominador, del consumidor o del mero explotador de recursos, incapaz de poner un límite a sus intereses inmediatos. En cambio, si nos sentimos íntimamente unidos a todo lo que existe, la sobriedad y el cuidado brotarán de modo espontáneo. (LS, 11)

Cuando insistimos en decir que el ser humano es imagen de Dios, eso no debería llevarnos a olvidar que cada criatura tiene una función y ninguna es superflua. Todo el universo material es un lenguaje del amor de Dios, de su desmesurado cariño hacia nosotros. El suelo, el agua, las montañas, todo es caricia de Dios. La historia de la propia amistad con Dios siempre se desarrolla en un espacio geográfico que se convierte en un signo personalísimo, y cada uno de nosotros guarda en la memoria lugares cuyo recuerdo le hace mucho bien. Quien ha crecido entre los montes, o quien de niño se sentaba junto al arroyo a beber, o quien jugaba en una plaza de su barrio, cuando vuelve a esos lugares, se siente llamado a recuperar su propia identidad. (LS, 84)