miércoles, 20 de febrero de 2019

ORACION 20 DE FEBRERO, MIÉRCOLES







Gen 8, 6-13; 20-22

Pasados cuarenta días, Noé abrió el tragaluz que había hecho en el arca y soltó el cuervo, que voló de un lado para otro, hasta que se secó el agua en la tierra. Después soltó la paloma, para ver si el agua sobre la superficie estaba ya somera. La paloma, no encontrando donde posarse, volvió al arca con Noé, porque todavía había agua sobre la superficie. Noé alargó el brazo, la agarró y la metió consigo en el arca. Esperó otros siete días y de nuevo soltó la paloma desde el arca; ella volvió al atardecer con una hoja de olivo arrancada en el pico. Noé comprendió que el agua sobre la tierra estaba somera; esperó otros siete días, y soltó la paloma, que ya no volvió. El año seiscientos uno, el día primero del mes primero, se secó el agua en la tierra. Noé abrió el tragaluz del arca, miró y vio que la superficie estaba seca.
Noé construyó un altar al Señor, tomó animales y aves de toda especie pura y los ofreció en holocausto sobre el altar. El Señor olió el aroma que aplaca y se dijo: “No volveré a maldecir la tierra a causa del hombre, porque el corazón humano piensa mal desde la juventud. No volveré a matar a los vivientes, como acabo de hacerlo. Mientras dure la tierra, no han de faltar siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, día y noche”.



martes, 19 de febrero de 2019

ORACION 19 DE FEBRERO, MARTES








Gen 6, 5-8. 7, 1-5; 10

Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía sobre la tierra, y que todo su modo de pensar era siempre perverso, se arrepintió de haber creado al hombre en la tierra, y le pesó de corazón. Y dijo: “Borraré de la superficie de la tierra al hombre que he creado; al hombre con los cuadrúpedos, reptiles y aves, pues me arrepiento de haberlos hecho”.
Pero Noé alcanzó el favor del Señor. El Señor dijo a Noé: “Entra en el arca con toda tu familia, pues tú eres el único justo que he encontrado en tu generación. De cada animal puro toma siete parejas, macho y hembra; de los no puros, una pareja, macho y hembra; y lo mismo de los pájaros, siete parejas, macho y hembra, para que conserven la especie en la tierra. Dentro de siete días haré llover sobre la tierra cuarenta días con sus noches, y borraré de la superficie de la tierra a todos los vivientes que he creado”. Noé hizo todo lo que le mandó el Señor. Pasados siete días vino el diluvio a la tierra.




Oración por la tierra

Dios omnipotente, 
que estás presente en todo el universo 
y en la más pequeña de tus criaturas, 
Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe, 
derrama en nosotros la fuerza de tu amor 
para que cuidemos la vida y la belleza.
Inúndanos de paz, 
para que vivamos como hermanos y hermanas
sin dañar a nadie. 
Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar
a los abandonados y olvidados de esta tierra
que tanto valen a tus ojos. 
Sana nuestras vidas, 
para que seamos protectores del mundo
y no depredadores,
para que sembremos hermosura
y no contaminación y destrucción.
Toca los corazones
de los que buscan sólo beneficios
a costa de los pobres y de la tierra.
Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa,
a contemplar admirados,
a reconocer que estamos profundamente unidos
con todas las criaturas
en nuestro camino hacia tu luz infinita.
Gracias porque estás con nosotros todos los días.
Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha
por la justicia, el amor y la paz.


(papa Francisco, Laudato sii)


lunes, 18 de febrero de 2019

Entrevista del Padre Dani a Auronplay (youtuber)









Hoja Parroquial Num. 329













ORACION 18 DE FEBRERO. LUNES



Gen 4, 1-15; 25

Adán se unió a Eva, su mujer; ella concibió, dio a luz a Caín, y dijo: “He tenido un varón gracias al Señor”. Después dio a luz a Abel, el hermano. Abel era pastor de ovejas, mientras que Caín trabajaba en el campo. Pasado un tiempo, Caín ofreció al Señor dones de los frutos del campo, y Abel ofreció las primicias y la grasa de sus ovejas. El Señor se fijó en Abel y en su ofrenda, y no se fijó en Caín ni en su ofrenda, por lo cual Caín se enfureció y andaba abatido. El Señor dijo a Caín: “¿Por qué te enfureces y andas abatido? Cierto, si obraras bien, estarías animado; pero, si no obras bien, el pecado acecha a la puerta; y, aunque viene por ti, tú puedes dominarlo”.

Caín dijo a su hermano Abel: “Vamos al campo”. Y, cuando estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató. El Señor dijo a Caín: “¿Dónde está Abel, tu hermano?” Respondió Caín: “No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano?” El Señor le replicó: “¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me está gritando desde la tierra. Por eso te maldice esa tierra que ha abierto sus fauces para recibir de tus manos la sangre de tu hermano. Aunque trabajes la tierra, no volverá a darte su fecundidad. Andarás errante y perdido por el mundo”. Caín contestó al Señor: “Mi culpa es demasiado grande para soportarla. Hoy me destierras de aquí; tendré que ocultarme de ti, andando errante y perdido por el mundo; el que tropiece conmigo me matará”. El Señor le dijo: “El que mate a Caín lo pagará siete veces”. Y el Señor puso una señal a Caín para que, si alguien tropezase con él, no lo matara.
Adán se unió otra vez a su mujer, que concibió, dio a luz un hijo y lo llamó Set, pues dijo: “El Señor me ha dado un descendiente a cambio de Abel, asesinado por Caín”.



Bajo el signo de Caín


Así sigue el mundo, bajo el signo de Caín.

Tanto Abel queda enterrado, en los desiertos y los mares en que muchos pierden la vida tratando de alcanzar una tierra prometida que permanece cerrada. En las habitaciones sórdidas donde tantas personas son vendidas, ultrajadas, violentadas para contentar a sus captores. En los países en guerra, donde armas de muerte quitan vidas cercanas mientras llenan los bolsillos de quienes están lejos.

En las aceras por las que transitan los desahuciados del éxito.

En las vidas sin sentido, atrapadas en laberintos de droga y evasión.

Tanto Caín, resentido, indiferente, furioso. Amenazando con poder y con palabras con seguir generando violencia. Esperando privilegios pero sin hacer esfuerzos. Tanto Caín altanero, buscando la forma de sobresalir y brillar, envidiando brillos ajenos. Tanto Caín que prefiere al hermano muerto.

Pero Tú, Señor, sigues tendiendo tu mano. Gritándonos que es posible otra fraternidad. Que la espiral del odio no puede ser el camino hacia ningún lugar. ¿Hay aún esperanza para este Caín vagabundo? ¿Le saldrás al paso en algún recodo del camino, para recordarle que nos creaste para el amor y el encuentro?

domingo, 17 de febrero de 2019

En busca de la felicidad - Video para pensar

ORACION DOMINGO DE LA 6 DEL TIEMPO ORDINARIO





Lc 6, 17; 20-26
Jesús bajó del monte con los Doce y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo:
“Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.
Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.
Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis.
¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas”.


Gaudete et Exsultate (fragmento)

«Aunque las palabras de Jesús puedan parecernos poéticas, sin embargo van muy a contracorriente con respecto a lo que es costumbre, a lo que se hace en la sociedad; y, si bien este mensaje de Jesús nos atrae, en realidad el mundo nos lleva hacia otro estilo de vida. Las bienaventuranzas de ninguna manera son algo liviano o superficial; al contrario, ya que solo podemos vivirlas si el Espíritu Santo nos invade con toda su potencia y nos libera de la debilidad del egoísmo, de la comodidad, del orgullo» (Papa Francisco, GE, 65)

Funeral y entierro en Ramales de la Victoria




Difunto: Juan Fernández Trueba
Fecha: 19 de febrero, martes
Hora: 17:00
Tanatorio: Alto Asón, Riancho (a partir del lunes 18 a las 17:00)
Triduo:

20 de febrero, miércoles, a las 19:00

21 de febrero, jueves, a las 19:00

22 de febrero, viernes, a las 19:00




viernes, 15 de febrero de 2019

ORACION VIERNES DE LA 5 DEL TIEMPO ORDINARIO





Gen 3,1-8
La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: “¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?” La mujer respondió a la serpiente: “Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: ‘No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte’”. La serpiente replicó a la mujer: “No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal”.
La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; así que tomó de su fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Oyeron al Señor que paseaba por el jardín a la hora de la brisa; el hombre y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín.


Horarios de misas del fin de semana

16 de febrero, sábado
Santayana (13:30)
Misa dominical 

Aja (16:30)
Josefa Gutiérrez Ortiz

Regules (17:30)
Misa dominical

Ramales (20:00)
Anunciación Peña
Vicente Peña y familiares 
difuntos
Judith Cossé Morales (1º Aniv)



17 de febrero, domingo
Villar (10:45)
Misa dominical

San Martín (12:00)
Misa dominical

Ramales (12:00)
Misa dominical

Rozas (12:30)
Misa dominical

jueves, 14 de febrero de 2019

ORACION JUEVES DE LA 5 DEL TIEMPO ORDINARIO






Gen 2, 18-25
El Señor Dios se dijo: “No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude”. Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo y se los presentó al hombre, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera. Así, el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no encontraba ninguno como él que lo ayudase. Entonces el Señor Dios dejó caer sobre el hombre un letargo, y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y le cerró el sitio con carne. Y el Señor Dios trabajó la costilla que le había sacado al hombre, haciendo una mujer, y se la presentó al hombre. El hombre dijo: “¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será Mujer, porque ha salido del hombre. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne”. Los dos estaban desnudos, el hombre y su mujer, pero no sentían vergüenza uno de otro.

Peregrinación diocesana a Lourdes


miércoles, 13 de febrero de 2019

ORACIÓN - MIÉRCOLES DE LA 5 DEL TIEMPO ORDINARIO








Gen 2, 4-9; 15-17

Cuando el Señor Dios hizo tierra y cielo, no había aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierra, ni había hombre que cultivase el campo. Solo un manantial salía del suelo y regaba la superficie del campo. Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo.
El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que habla modelado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal. El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara. El Señor Dios dio este mandato al hombre: “Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comas; porque el día en que comas de él, tendrás que morir”.


Desde el seno materno

A veces no percibo 
la belleza del barro.
Lo veo quebradizo.
Cada cacharro resulta
tosco, frágil o áspero.
Me parece impensable
que pueda ser recipiente
de ideas, historias, 
sabiduría, perdón,
amores, verdad, 
profecía,
paciencia o consuelo.

Pero tú lo ves todo distinto.

Imaginaste,
creíste en nosotros
y lo posible se puso en marcha.
Modelaste el barro,
creaste algo hermoso.
Miraste el resultado, contento,
adivinando tantas posibilidades
en la obra de tus manos.

Enséñame a creer.

(José María R. Olaizola, sj)



Monaguillos de la semana - Ramales







martes, 12 de febrero de 2019

ORACIÓN - MARTES DE LA 5 DEL TIEMPO ORDINARIO

ENLACE




Gen 1, 20 - 2, 4

Y dijo Dios: “Pululen las aguas un pulular de vivientes, y pájaros vuelen sobre la tierra frente a la bóveda del cielo”. Y creó Dios los cetáceos y los vivientes que se deslizan y que el agua hizo pulular según sus especies, y las aves aladas según sus especies. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: “Creced, multiplicaos, llenad las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra”. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto. Y dijo Dios: “Produzca la tierra vivientes según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras según sus especies”. Y así fue. E hizo Dios las fieras según sus especies, los animales domésticos según sus especies y los reptiles según sus especies. Y vio Dios que era bueno.
Y dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra”. Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: “Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra”. Y dijo Dios: “Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todo ser que respira, la hierba verde les servirá de alimento”. Y así fue. Y vio Dios todo lo que habla hecho; y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y sus ejércitos. Y concluyó Dios para el día séptimo todo el trabajo que había hecho; y descansó el día séptimo de todo el trabajo que había hecho. Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de todo el trabajo que Dios había hecho cuando creó. Ésta es la historia de la creación del cielo y de la tierra.




Laudato Sii (fragmentos)

Si nos acercamos a la naturaleza y al ambiente sin esta apertura al estupor y a la maravilla, si ya no hablamos el lenguaje de la fraternidad y de la belleza en nuestra relación con el mundo, nuestras actitudes serán las del dominador, del consumidor o del mero explotador de recursos, incapaz de poner un límite a sus intereses inmediatos. En cambio, si nos sentimos íntimamente unidos a todo lo que existe, la sobriedad y el cuidado brotarán de modo espontáneo. (LS, 11)

Cuando insistimos en decir que el ser humano es imagen de Dios, eso no debería llevarnos a olvidar que cada criatura tiene una función y ninguna es superflua. Todo el universo material es un lenguaje del amor de Dios, de su desmesurado cariño hacia nosotros. El suelo, el agua, las montañas, todo es caricia de Dios. La historia de la propia amistad con Dios siempre se desarrolla en un espacio geográfico que se convierte en un signo personalísimo, y cada uno de nosotros guarda en la memoria lugares cuyo recuerdo le hace mucho bien. Quien ha crecido entre los montes, o quien de niño se sentaba junto al arroyo a beber, o quien jugaba en una plaza de su barrio, cuando vuelve a esos lugares, se siente llamado a recuperar su propia identidad. (LS, 84)





lunes, 11 de febrero de 2019

Oración lunes 11 - V semana del tiempo ordinario





Gen 1, 1-19

Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era un caos informe; sobre la faz del abismo, la tiniebla. Y el aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas.
Y dijo Dios: “Que exista la luz”. Y la luz existió. Y vio Dios que la luz era buena. Y separó Dios la luz de la tiniebla; llamó Dios a la luz ‘Día’; a la tiniebla, ‘Noche’. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero.
Y dijo Dios: “Que exista una bóveda entre las aguas, que separe aguas de aguas”. E hizo Dios una bóveda y separó las aguas de debajo de la bóveda de las aguas de encima de la bóveda. Y así fue. Y llamó Dios a la bóveda ‘Cielo’. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo. Y dijo Dios: “Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezcan los continentes”. Y así fue. Y llamó Dios a los continentes ‘Tierra’, y a la masa de las aguas la llamó ‘Mar’. Y vio Dios que era bueno.
Y dijo Dios: “Verdee la tierra hierba verde que engendre semilla, y árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra”. Y así fue. La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero.
Y dijo Dios: “Que existan lumbreras en la bóveda del cielo, para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años; y sirvan de lumbreras en la bóveda del cielo, para dar luz sobre la tierra”. Y así fue. E hizo Dios dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche, y las estrellas. Y las puso Dios en la bóveda del cielo, para dar luz sobre la tierra; para regir el día y la noche, para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto.


sábado, 9 de febrero de 2019

Oración para el fin de semana



Echad las redes

Vacías salen las redes
del mar de los espejos.
No hay pesca
tras la siesta de Narciso,
empeñado en encontrarse
a sí mismo en el agua.

Nada recogeremos
si la brega solo busca
mantener las cosas
en el estado de siempre.

No has de ser, pescador, 
un héroe solitario, 
buscador de tu propio reflejo,
ni guardián de las esencias.

Para pescar, 
echa las redes
al otro lado.

Hazte amigo, soñador
y discípulo. 
Hazte compañero 
de otros, embarcados
para atrapar cosecha
abundante 
de proyectos y vidas,
que han de calmar
el hambre más honda
que retuerce el estómago
del mundo:
hambre de amor.

(José María R. Olaizola, sj)





Lc 5, 1-11

La gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.

Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Rema mar adentro, y echad las redes para pescar”. Simón contestó: “Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos pescado nada; pero, por tu palabra, echaré las redes”.

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: “Apártate de mí, Señor, que soy un pecador”. Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían pescado; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Jesús dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.


Hoja Parroquial Num 328








viernes, 8 de febrero de 2019

Oración del día



EVANGELIO

Mc 6, 14-29

Como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían: “Juan Bautista ha resucitado, y por eso los poderes actúan en él”. Otros decían: “Es Elías”. Otros: “Es un profeta como los antiguos”. Al oírlo, Herodes decía: “Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado”. Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.

Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: “Pídeme lo que quieras, que te lo doy”. Y le juró: “Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino”. Ella salió a preguntarle a su madre: “¿Qué le pido?” La madre le contestó: “La cabeza de Juan, el Bautista”. Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: “Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista”. El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.


TEXTO DE APOYO

Lamento de Salomé

Pedí al rey la cabeza de un hombre. Pesa sobre mí su muerte. Porque era un estorbo. Porque incordiaba. Porque con sus denuncias incomodaba a mi madre. Pero sé que era un hombre bueno. Bailé, seduje, aproveché mi belleza para destruir en lugar de construir. Y ahora, cuando miro atrás, cuando veo, con perspectiva, la huella que cada uno dejamos, solo puedo decir “lo siento”. Siento la violencia. Lamento el engaño. Me arrepiento del mal que ya no tiene vuelta atrás.

Dicen que el primo del Bautista, ese Jesús que anda por los caminos, predica la misericordia, el perdón y que a nadie deja en la estacada. Quizás también hay esperanza para mí. Quizás también yo puedo salir a su encuentro, y me hablará con palabras de sanación. Por eso, con el corazón inquieto y con sed de perdón, me echo al camino, a buscarle.

(Rezandovoy)

Horarios de las misas del fin de semana

09 de febrero, sábado 

Santayana (13:30)
Raimundo, Arsenia y Juanita

Ramales (20:00)
Rosario Martínez Churruca
Alejandro Ortiz Martínez
Alejandro Ortiz Fernández

10 de febrero, domingo 

Villar (10:45)
Misa dominical

Herada (11:00)
Misa dominical

San Martin (12:00)
Virginia Fernández García, Jose Maria Fernández, 
Jose Mari Fernández Garcia, Jesus Garcia, Angel García, Josefa García

Ramales (12:00)
Animas
María Baranda Barreras (Misa de salida)
Difuntos familia Rodríguez Gómez


lunes, 4 de febrero de 2019

Funeral y entierro en Ramales de la Victoria

Difunta: Maria Baranda Barreras


Fecha: 05 de febrero 


Hora: 17:00


Tanatorio: Alto Asón (Riancho). A partir del día 05, martes, a las 10:00


Triduo:

10 de febrero, domingo, a las 12:00 (misa de salida)

viernes, 1 de febrero de 2019

Hoja parroquial mensual de febrero









Horarios de misas del fin de semana


02 de febrero, sábado
Santa Maria (12:15)
Fiesta de las Candelas 2019

Santayana (13:30) 
Victoria Vivanco Gutiérrez (1. Aniv) su esposo Rafael, Miguel Angel, Jose Manuel. Josefina.

Regules (17:00)
Misa dominical

03 de febrero, domingo

Villar (10:45)
Misa dominical

Ramales (12:00)
Fermín Cano
Carmen Torre Arredondo (1. triduo)
Animas

San Martín (12:00)
Misa dominica

Rozas (12:30)
Misa dominical


ORACION 20 DE FEBRERO, MIÉRCOLES

ENLACE Gen 8, 6-13; 20-22 Pasados cuarenta días, Noé abrió el tragaluz que había hecho en el arca y soltó el cuervo, que ...