miércoles, 17 de mayo de 2017

Reflexiona cada día

Defensa de la Iglesia, ruega por nosotros
17 Mayo, 2017 por Mater Dei.

Todo el misterio de Cristo gravita sobre la fe de la Virgen como la palanca sobre la roca. Ella creyó en el anuncio del ángel de parte de Dios, y el Verbo pudo hacerse carne. Porque creía en su Hijo Dios, en Caná María adelantó la Hora de Cristo dando inicio al tiempo de los signos. Porque sabía que el Verbo había sido concebido virginalmente, María creyó y permaneció firme al pie de la Cruz, sosteniendo allí la fe y el sacerdocio de toda la Iglesia. Porque creyó en la resurrección, Ella sostuvo aquella oración de los apóstoles en el Cenáculo de Jerusalén que suplicaba el don pascual del Espíritu.

Porque María es mujer de fe, la Iglesia peregrina ahora apoyando en Ella su camino hacia la casa del Padre. Porque fue Madre de Cristo y defendió en su seno la vida divina del Verbo, Ella es ahora Madre de toda la Iglesia, a la que defiende cobijándola en su seno virginal y materno. Esa maternidad de María es defensa y cobijo en cuyo seno queda abrigada la piedra angular de Cristo y la roca de Pedro.

Mientras Ella sea la Madre gestante que lleva en su seno a todos los hijos de la Iglesia peregrina, su seno virginal y materno será siempre defensa y cobijo en el que nunca vencerá el poder del maligno. Has de dejarte llevar siempre en el regazo de esta Madre si no quieres sucumbir ante los embates del mal y del pecado que amenazan con hundir la barquilla de tu fe.